¡Pangea: El antiguo supercontinente que alguna vez unió la Tierra!




Cuando piensas en los continentes, probablemente te los imagines como entidades independientes, flotando en el vasto océano. Pero hace millones de años, todo era muy diferente. Había un solo supercontinente masivo llamado Pangea, que abarcaba toda la superficie terrestre.

El Rompecabezas de la Deriva Continental

A principios del siglo XX, el científico alemán Alfred Wegener propuso la revolucionaria idea de la deriva continental. Argumentó que los continentes se habían estado moviendo lentamente a lo largo del tiempo, como pedazos de un rompecabezas.

Wegener notó similitudes asombrosas entre las costas de América del Sur y África. Parecía que encajaban como piezas de un rompecabezas. También encontró evidencia fósil de plantas y animales que alguna vez vivieron en diferentes continentes pero ahora estaban separados por océanos.

El Nacimiento de Pangea

Hace unos 335 millones de años, durante el período Carbonífero, comenzó a formarse Pangea. Las placas tectónicas chocaron entre sí, empujando los continentes juntos. Lenta pero inexorablemente, los continentes se fusionaron, creando un enorme supercontinente.

Pangea tenía un clima ecuatorial cálido y húmedo. Extensos bosques cubrían la tierra, proporcionando un hábitat para una amplia gama de plantas y animales.

La Ruptura de Pangea

Hace unos 175 millones de años, Pangea comenzó a romperse. Las fuerzas tectónicas actuaron sobre el supercontinente, creando grietas y fallas. El océano comenzó a filtrarse entre las grietas, dividiendo gradualmente a Pangea en continentes separados.

La ruptura de Pangea dio forma a la geografía de la Tierra tal como la conocemos hoy. Los continentes se separaron a la deriva, creando los océanos y mares que los separan.

Legado de Pangea

El legado de Pangea se puede ver en todo el mundo. Las similitudes entre las plantas y los animales en diferentes continentes son un testimonio del tiempo que pasaron juntos en un solo supercontinente. Las cadenas montañosas, como los Apalaches y los Urales, se formaron durante la colisión de las placas tectónicas que crearon Pangea.

El estudio de Pangea nos ha ayudado a comprender la evolución de la Tierra y la vida en ella. Es un recordatorio de la naturaleza dinámica de nuestro planeta y el poder de las fuerzas geológicas que han dado forma a nuestro mundo.

Reflexión

Imaginar Pangea, un supercontinente que alguna vez unió toda la Tierra, es un concepto asombroso. Nos recuerda que, a pesar de las divisiones políticas y las distancias geográficas, los humanos y la naturaleza están conectados por una historia compartida que se remonta a millones de años.